Cada 11 de mayo, Acaxochitlán, Hidalgo, se llena de color y devoción con una tradición única: la elaboración de alfombras de aserrín, y este año no fue la excepción. Estas obras efímeras, creadas por manos locales con aserrín pintado y arena, forman parte de las festividades religiosas dedicadas al Señor del Colateral.
Las alfombras no solo embellecen las calles, sino que también son una muestra de fe, gratitud y unidad. Muchas familias las preparan como ofrenda por los favores recibidos, por un año más de vida o simplemente como un acto de devoción colectiva. El ambiente se transforma en una mezcla de colores vibrantes, aromas tradicionales y un profundo sentido espiritual.
Si visitas Hidalgo en mayo, Acaxochitlán te espera con esta experiencia llena de tradición, arte y corazón. Ven a vivir una celebración donde cada tapete cuenta una historia, y donde la fe se expresa con creatividad y esperanza.
Acaxochitlán no es solo un destino, es un lugar donde la magia se vive en cada rincón.

