¿Sabías que existía un ferrocarril en Hidalgo? Descubre su historia y visita el fascinante Museo del Ferrocarril de Tulancingo.
Un poco de sus inicios
El ferrocarril de Hidalgo se inauguró a finales de 1882, conectando Apan, Pachuca y Tulancingo. Su trayecto incluía las estaciones de Apan-Cruz Azul-Tulancingo-Pachuca-Irolo-Ometusco, recorriendo un total de 232 kilómetros. Este ferrocarril era crucial para el transporte de pulque, café, maderas, ganado, algodón, azúcar, frutas y pasajeros, representando una gran ventaja comercial en su época.
Primeros cambios
En 1956, se inició la demolición de la estación Hidalgo, dando paso a la construcción de la Plaza Juárez en Pachuca en 1957. La estación Irolo ahora funciona como una oficina de migración hidalguense, mientras que la estación de Tulancingo se ha transformado en el Museo del Ferrocarril de Tulancingo, conservando su esencia histórica.

Un museo que te transportará a otra época
Inaugurado el 5 de agosto de 1999, este museo permite a los visitantes ser testigos de la historia del ferrocarril. Cuenta con siete salas de exhibición que muestran la evolución del ferrocarril en México, incluyendo la fachada original de la estación Tulancingo, ferrocarriles, objetos utilizados, testimonios, fotografías, mapas y más.
Visitar este museo es una experiencia que te remonta al pasado, invitándote a imaginar cómo sería nuestra vida si el ferrocarril aún existiera. ¿Qué piensas?
Horarios
- Martes a viernes, de 9 am a 8 pm
- Sábado y domingo, de 10 am a 6 pm
Costos
- Entrada libre
Ubicación
- Rodolfo Guzmán Huerta Santo El Enmascarado de Plata LT17, Ferrocarrilera 2da Sección, 43640, Tulancingo de Bravo





